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La insignia
14 de octubre del 2006


El aporte de las remesas a la economía ecuatoriana (II)


__Especial__
Emigración
Alberto Acosta, Susana López Olivares y David Villamar (1)
La Insignia. Ecuador, octubre del 2006.


De La migración en Ecuador. Oportunidades y amenazas
Alberto Acosta, Susana López Olivares y David Villamar
Centro Andino de EstudiosInternacionales de la Universidad Andina Simón Bolívar
Corporación Editora Nacional
Quito (Ecuador), 2006.



2. Las remesas y su impacto macroeconómico

Las remesas han experimentado un crecimiento (ver cuadro 1) que puede ser clasificado en tres etapas. Una etapa de crecimiento inicial, que va de 1993 a 1997 y en la que el incremento anual de remesas promedió los 120 millones de dólares. Una segunda etapa que sería de aceleración, entre 1998 y 2000, en la que el aumento anual promedio de remesas se duplicó, alcanzando los 262 millones. Y la tercera etapa, con una tendencia a la saturación, entre 2001 y 2005, en la que se desacelera el flujo de remesas, promediando un crecimiento de apenas 64 millones anuales; en términos reales en estos años prácticamente no se registró un crecimiento. Es interesante destacar el cambio de pendiente que caracteriza a cada etapa. Nótese además que la aceleración del flujo de remesas (1998) coincide con el estallido de la reciente ola emigratoria. Sin embargo, no debe olvidarse que la evolución de las remesas no puede proyectarse en forma lineal y que éstas no están garantizadas en forma permanente.

Recuérdese que al sacrificar capacidad de emisión monetaria del Banco Central, el Estado perdió a la política monetaria directa como instrumento de política económica. Más aún, el Estado prácticamente (13) eliminó su potestad para determinar la masa monetaria (especies monetarias en circulación y depósitos a la vista), de la cual requiere una economía para realizar las transacciones económicas. En dolarización, el aumento o contracción de la oferta monetaria depende en gran parte de los resultados que se obtengan a través de los flujos económicos (reales y monetarios) con el exterior. A las exportaciones, al endeudamiento externo (tanto público como privado), a la inversión extranjera, se han sumado las mencionadas remesas.

Así, para comprender la importancia de las remesas (por ejemplo, como fuente de divisas) en la evolución de la capacidad de pago frente al exterior y además en el estado de la oferta monetaria, no sólo conviene realizar un estudio comparativo entre el flujo de remesas y las variables de ingreso y salida de divisas de forma individual, sino también con dichas variables (fuente de divisas) compensadas, es decir netas de su correspondiente rubro de salida de recursos (14).

Las remesas y las exportaciones

Al profundizar en el análisis, se puede determinar con precisión cuáles son los componentes fundamentales de las mencionadas fuentes. Por sus características productivas, el Ecuador depende esencialmente de la exportación de unos pocos productos primarios. En efecto, la canasta de exportaciones está compuesta en un 80% de bienes primarios y entre ellos, los principales son petróleo, banano, café, cacao, camarón y atún, que corresponden a cerca del 70% del total de exportaciones.

Si se realiza un estudio comparativo con los principales productos de exportación de manera desglosada (ver cuadro 2), podrá verse que los ingresos por remesas sólo son superados por las exportaciones petroleras -que representaron en el 2004 el 55% del total de exportaciones- y por el conjunto de bienes industriales exportados.

Las remesas sobrepasan a las ventas de banano, segundo producto de exportación, y en los últimos años, incluso han superado a las exportaciones sumadas de varios productos tradicionales (banano, café, cacao, camarón, atún y pescado) y hasta el 2003 a las de productos industrializados. No se puede olvidar que la dinámica de crecimiento de las remesas en esta década ha sido muy superior a la del sector agropecuario.

Ahora bien, como se puede apreciar también en el cuadro 2, las remesas de los emigrantes presentan una importante ventaja frente al crudo. Se trata de la estabilidad. Mientras la evolución de las exportaciones petroleras ha evidenciado su erraticidad, las remesas no presentan caídas ni cambios bruscos de tendencia.

Las remesas y las importaciones

Luego de comparar las remesas con las principales fuentes comerciales de ingreso de divisas es importante relacionarlas con las importaciones (ver cuadro 3). Por un lado, puede decirse que las remesas han contribuido a mitigar la salida de recursos impulsada a través de las importaciones. En efecto, las remesas han representado entre un tercio y un cuarto del total importado en los últimos años. Es decir, que por cada 4 dólares que salieron del país por concepto de importaciones en 2003 y 2004, entró aproximadamente un dólar por concepto de remesas.

Pero por otro lado, no es menos cierto que en gran medida, las remesas se han destinado al consumo de productos importados, tales como electrodomésticos, equipos de computación, ropa... Es así que los ingresos por remesas explicarían buena parte del acelerado crecimiento de las importaciones de bienes de consumo durante la dolarización. A este respecto debe decirse que, si bien el abaratamiento de los productos extranjeros derivado de las devaluaciones de varios de los socios comerciales del Ecuador constituyó el impulso determinante para las importaciones frente a la rigidez del dólar, fue el veloz incremento de la liquidez de buena parte de los consumidores derivado de las remesas del exterior lo que complementó dicho impulso al posibilitar el aprovechamiento efectivo de esas importaciones a "menor precio".

Las remesas y la cuenta de servicios

Como puede verse en el cuadro 4, el ingreso de divisas por concepto de servicios prestados no adolece de inestabilidad alguna, a diferencia del comercio de bienes. Por el contrario, durante el periodo analizado (1993 - 2005), esta variable se ha mostrado muy poco sensible ante crisis como las de 1994-1995 y 1998-1999, e incluso ha presentado una tendencia ligeramente creciente, arrojando un ingreso promedio por servicios prestados por alrededor de 750 millones de dólares anuales.

Ahora bien, si se analiza el flujo neto por servicios, la historia cambia. Y es que si los servicios prestados se han mantenido estables, los servicios recibidos prácticamente han duplicado año a año el valor de aquéllos. En efecto, durante la década examinada, la salida de divisas por concepto de servicios recibidos ha promediado cerca de -1.350 millones de dólares por año. Más aún, la adquisición de servicios extranjeros se aceleró vertiginosamente en dolarización -por los motivos antes explicados- y la correspondiente salida de dólares pasó de -1.200 millones en el año 2000, a -2.000 millones en el 2005.

El resultado neto ha sido, por supuesto, una salida de dólares mayor a los 500 millones anuales en promedio en la década correspondiente a la balanza de servicios. En el 2005 el saldo negativo de esta balanza llegó aproximadamente a los -1.000 millones. Es evidente que el papel de las remesas nuevamente mitiga la salida de divisas.

El siguiente elemento de la balanza de pagos que debería ser contrastado con el flujo de remesas es la balanza de rentas. Por supuesto, está por demás decir que la renta recibida será poco menos que insignificante, pues por un lado el país no tiene grandes capitales invertidos en el exterior, por lo que la renta recibida del capital será mínima. Y por otro lado, el hecho de que las remesas se contabilicen no como renta del trabajo sino como transferencias, determina que la renta recibida del trabajo se circunscriba a los sueldos percibidos por unos cuantos profesionales ecuatorianos por su labor en el extranjero. En efecto, en la última década, el monto promedio de renta recibida apenas alcanzó los 74 millones de dólares anuales.

Por el contrario, la renta pagada ha sido mucho mayor, pues además del pago a los profesionales extranjeros, ésta comprende tanto las utilidades generadas por la inversión extranjera, como los intereses de la deuda externa. De este modo, al igual que la balanza comercial y la de servicios, el resultado de la balanza de rentas ha sido negativo, generando una salida neta de recursos.

El último componente de la cuenta corriente que restaría por examinar sería justamente el de transferencias corrientes. En éste se contabilizan las remesas de los emigrantes y diferentes tipos de donaciones gubernamentales y no gubernamentales, tales como la asistencia internacional al desarrollo, el financiamiento de las ONG's, etc. Ya que, durante la última década, las remesas de los emigrantes han representado el 93% del valor total de las transferencias, resulta innecesario realizar un análisis pormenorizado de esta cuenta.


Notas

(13) Se utiliza la palabra "prácticamente" debido a que el Banco Central aún posee una cierta influencia -marginal- sobre la masa monetaria a través de la emisión de moneda fraccionaria y la determinación del encaje bancario.
(14) Ecuador, justamente en estos años de emigraciones masivas, registra el ingreso de personas provenientes de los países vecinos: unos 600 mil provenientes de Colombia y de unas 170 mil del Perú, atraídas, en gran medida motivadas por una economía dolarizada que asegura mejores salarios a los que pueden obtener los trabajadores agrícolas, de la construcción o de servicios diversos, en sus países, en donde, por lo demás, pueden consumir a precios más bajos que en Ecuador. El caso de la presencia colombiana, por estar vinculada a los efectos de la violencia en Colombia, es un factor a tomarse en cuenta. Este fenómeno inmigratorio merece ser detenidamente analizado, algo que, por falta de espacio, no se asume en este trabajo. De todas maneras habría que calcular el monto de las remesas de estas personas, que fluctuaría entre 200 y 250 millones de dólares.



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