Mapa del sitio Portada Redacción Colabora Enlaces Buscador Correo
La insignia
3 de octubre del 2005


México, campeón mundial de futbol sub-17


Ariel Ruiz Mondragón
La Insignia. México, octubre del 2005.


En un partido disputado este domingo 2 de octubre en el Estadio Nacional de Lima (Perú), el seleccionado de México derrotó por un contundente 3-0 al de Brasil, con lo que se coronó campeón mundial de futbol en la categoría de jóvenes menores de 17 años.

El primer tiempo fue ampliamente dominado por la escuadra mexicana; dictó cátedra de buen juego ofensivo a los cariocas, hasta el punto de que prácticamente sentenciaron el encuentro y el campeonato en un par de minutos: en el minuto 31 anotó Carlos Vela (quien además fue el campeón goleador del torneo), y poco después, Esparza liquidó al ex campeón mundial con un golazo que enloqueció a la grada. La presión de los mexicanos forzó a los brasileños a depender exclusivamente en el primer tiempo de jugadas a balón parado en faltas cerca del área, con laa que lograron su aproximación más clara, un remate al travesaño. A partir de entonces, en un hecho inédito para el scratch du oro, no lograron generar una opción clara de gol. En ello tuvo que ver mucho que uno de los pilares de la verdeamarelha, Anderson, tuvo que abandonar muy pronto el partido (antes del minuto 20), lesionado.

Si en el primer tiempo los mexicanos dieron lección de ataque, en el segundo la dieron de defensa: un equipo muy ordenado y batallador que no permitió a los brasileños el menor resquicio para que hicieran daño, por más que lo intentaron. Casi al final del partido, Ever Guzmán puso la última palada a la verdeamarelha en un contraataque, al concluir la jugada con puros riñones. Decidido prácticamente el choque, los jóvenes brasileños renunciaron por completo al futbol virtuoso y se dedicaron a las entradas marrulleras, lo que produjo la expulsión de Marcelo.

Con anterioridad, México había ganado en su grupo a Uruguay y a Australia, y ya calificado y jugando con muchos suplentes, cayó por un apretado 2-1 ante el campeón europeo, Turquía. Posteriormente, en un muy difícil partido, venció a Costa Rica en tiempo añadido por 3-1. Vinieron la semifinal y la final, donde los mexicanos derrotaron sin discusión por 4-0 y 3-0 a selecciones tan poderosas como Holanda y Brasil (tricampeona en esta categoría), respectivamente.

Tras la victoria, miles y miles de personas se reunieron en el Ángel de la Independencia de la ciudad de México para festejar la conquista del título. Este otro 2 de octubre tampoco será olvidado por muchos: los botines nacionales se han cubierto de gloria.



Portada | Iberoamérica | Internacional | Derechos Humanos | Cultura | Ecología | Economía | Sociedad Ciencia y tecnología | Diálogos | Especiales | Álbum | Cartas | Directorio | Redacción | Proyecto