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La insignia
13 de noviembre del 2004


Uruguay-Brasil: Elecciones 2004

Memoriosa historia


__Especial__
Uruguay: Elecciones 2004
Camilo Iglesias
Rel-Uita. Uruguay, noviembre del 2004.



¿Qué es la historia sino hechos y acontecimientos que afectan nuestro ser? ¿Qué es la memoria sino esa insólita capacidad de recuerdo y retención? Existen hechos que nunca se olvidan, y eso es memoria. Momentos existen que todo lo cambian, y eso es historia. Pero la historia, solita y extraña, a veces se cansa y se espanta, de sí misma se espanta. Y la historia, se hace historia que no aguanta. Y entonces grita. Grita, llora y… ¡Basta!

La historia, quebrada, pide manos. Manos que le ayuden. Manos de esperanza. Y la memoria le da sus manos, y le da algo más: la abraza. La abraza y bajito al oído le canta. La historia suspira, se calma, se duerme y se levanta. Y al levantarse, memoriosa cambia. Se ve distinta, enamorada. Y la historia, por esa memoria, se encuentra consigo misma, con lo que era, con lo que olvidaba. Con lo que deseaba ser y abandonó, con lo que quiso y por lo que luchó. Con muchas cosas se reencuentra y por eso cambia.

Cambia por la memoria, cambia porque no aguanta. Porque la historia precisa de hombres pero más precisa de gargantas. Gargantas que sean memoria, gargantas que digan: ¡Basta! Porque… ¿Qué es la historia sin memoria sino… nada? La historia que no recuerda se extingue, no cambia. No evoluciona, no se mantiene, y se desmorona… es nada. Una historia sin memoria no sabe por qué nació ni por lo que morir debe. No sabe qué es lo mejor… sabe entonces… nada.

Pero la Oriental Historia tiene memoria. Y como tenemos memoria y nos cansamos de ser nada, le dimos a nuestra historia esperanzas. Le recordamos lo que olvidaba, lo que algunos quisieron hacerla olvidar. Y el pueblo se hizo pueblo y la memoria garganta. Y la garganta dijo: ¡Basta!

Porque o se gobierna para el pueblo o se es nada. Y de esto la historia se olvidaba… de nosotros se olvidaban los que para mal la historia modificaban. Se olvidaban y se burlaban. Porque, ¿qué es sino burla, el vernos morir de hambre y no hacer nada? ¿Y presenciar sin inmutarse como en cada vuelo el Uruguay pierde a sus hijos ? Eso es burla, indiferencia, egoísmo, e hipocresía.

Pero como la peor burla es asistir al desmoronamiento de nuestra hermosa sociedad y no hacer nada, los uruguayos tuvimos memoria y decidimos cambiar la historia. Y no se necesitaron como en el pasado revoluciones, ni guerras, ni amenazas. Solo urnas… urnas y ganas. Y las ganas nos sobraban…

La izquierda llega después de mucho tiempo al poder, y eso es cambiar la historia. El agua y el saneamiento, como derechos fundamentales en la Constitución; y eso es cambiar la historia. Y nosotros somos los responsables. Protagonistas y responsables. Nosotros, los viejos, los jóvenes… sí, nosotros.

Por que por más que no quieran, por más que se espanten, el pueblo es quien elige. El pueblo es quien decide y quien se gobierna. Porque rechazar la elite política es elegir ser gobernado por el pueblo. Y entonces es él quien posee el poder… y quedó demostrado. Poder que, con buena memoria, es poder de cambio, de renovación y esperanzas…

Poder que sabe gritar cuando no aguanta… y… la oposición al poder…

¡Salud Frente Amplio! ¡Salud Uruguay!



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