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| 13 de marzo del 2004 |
Interior anuncia la detención
ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: 19.50 GMT
El ministro del Interior, Ángel Acebes, acaba de anunciar la detención de tres ciudadanos marroquíes y dos españoles de origen indio, residentes en el madrileño barrio de Lavapiés, por su supuesta implicación en la masacre de Santa Eugenia, El Pozo y Atocha, así como en los atentados de Casablanca del año pasado.
La operación policial, dirigida por la Audiencia Nacional y llevada a cabo gracias al seguimiento de un teléfono móvil encontrado en una de las mochilas que no llegó a estallar, sigue abierta a estas horas y al parecer se están registrando varias casas de la zona. «La policía va a seguir trabajando todas las vías, aunque los arrestos abren una importante vía de investigación», ha afirmado el ministro, para añadir que no descarta una posible colaboración de varias organizaciones terroristas en los atentados. Acebes, que ha comparecido poco después de las ocho de la tarde (19.00 GMT), ha afirmado que los cinco sospechosos han sido detenidos por su presunta implicación en la venta y falsificación de la tarjeta del teléfono móvil y del aparato encontrados.
Miles de personas se concentran Alrededor de 5000 personas se concentran en estos momentos ante la sede del Partido Popular (PP), en la madrileña calle de Génova, para exigir explicaciones oficiales sobre los atentados del pasado jueves. Al grito de ¿Quién ha sido? y Queremos la verdad, los manifestantes se han ido congregando esta tarde a partir de una serie de mensajes de teléfono móvil y de chats de Internet en los que se convocaba a una concentración sin partidos en plena «jornada de reflexión» electoral. Los ciudadanos concentrados, que han hecho un llamamiento para organizar una cacerolada a las diez de la noche (hora local) han pedido la dimisión del ministro del Interior, Ángel Acebes, por entender que el PP oculta información con el supuesto objetivo de poder ganar las elecciones. La policía ha acordonado la zona para evitar que los manifestantes se extiendan por calles adyacentes. Sin embargo, un representante policial ha afirmado a los medios de comunicación que no intentarán disolver la concentración y que se limitarán «a esperar» hasta que se disuelva. |
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