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La insignia
9 de julio del 2004


Palestina-España

Mujeres tejiendo la paz


__Especial__
Palestina

Jaime Salcedo y M. S.
Madrid Sindical. España, julio del de 2004.


La última iniciativa solidaria con Palestina ha tenido protagonismo femenino. Las «Mujeres del mundo tejiendo la paz», red formada por mujeres feministas de organizaciones sociales, culturales, sindicales y políticas, formaron una cadena humana el 17 de junio en Madrid para denunciar la situación por la que atraviesan las mujeres palestinas y exigir la paz. Vestidas de negro y ataviadas con el pañuelo palestino, cientos de mujeres construyeron una cadena humana desde la Puerta del Sol hasta la Plaza de la Provincia, donde se entregó un comunicado dirigido al ministro de Exteriores.

La acción estaba promovida por la Secretaría de la Mujer de CC.OO. de Madrid, AMAEM «Marías Guerreras», Asamblea Feminista, Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid, Comisión de la Mujer de la Unión de Actores y Actrices, Escalera Karakola, Mujeres de la Asociación Hispanopalestina Jerusalén, Mujeres de la Plataforma de Cultura contra la Guerra, Mujeres de IU de Madrid, Paz Ahora, Mujeres por la Paz, MPDL, Nosotras no nos resignamos y Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid. Entre las integrantes de la cadena, la portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, y su compañera alcaldesa de San Fernando de Henares, Montserrat Muñoz.

Se podía ver una pancarta con la inscripción «Mujeres del mundo tejiendo la paz. En solidaridad con las mujeres palestinas», mientras el cielo se llenaba de globos gigantes negros y blancos y una enorme bandera palestina tomaba el centro de Sol. Algunas mujeres portaban carteles con mensajes como «No al muro. Por la libertad del pueblo palestino» o «Sharon asesino». Acompañaron la cadena humana gritos como «Alto al genocidio en Palestina», «Viva la lucha del pueblo palestino», «No al muro del apartheid», «Los niños palestinos no son terroristas», «Vosotros sionistas sois los terroristas», «Intifada» o «Moratinos a Ramala».

Esta iniciativa empezó a fraguarse el 24 de mayo, Día Internacional de las Mujeres por la Paz, cuando, según Gloria Mendo, de Mujeres por la Paz, se convocó a todas las asociaciones feministas a unirse en apoyo a las mujeres que padecen conflictos bélicos. La idea de esta red es la de «formar una urdimbre con hilos muy diferentes para construir un tejido de paz», según Marga Iñiguez, de Cultura contra la Guerra. El concepto de «tejer» también alude al «hilo de vida» con el que las arañas elaboran su tela.

En el caso palestino, la cadena de mujeres simbolizaba «la unión por las manos y el corazón a aquellas a las que la violencia les separa». El negro de sus ropas era «el de la tristeza, el del luto, el del llanto de tantas y tantas mujeres ante tan gran sinsentido».

En definitiva, no se trataba de otra cosa que de mostrar la solidaridad de estas mujeres ante la situación «cada vez más deteriorada» que viven sus compañeras palestinas, mujeres que, como explica Marga Iñiguez, «no pueden llevar a sus hijos a la escuela o no pueden hacer la compra», o que, como cuenta Pura Blasco, de la Asamblea Feminista, sufren de forma cotidiana las «vejaciones» de los soldados israelíes. Esta red denuncia que se está tratando de «hacer la vida imposible», son ellas las que sufren en mayor medida el conflicto. Cuando hay detenciones en una familia son ellas las que acuden a las comisarías porque los hombres podrían ser arrestados y son ellas también las que mantienen sus casas porque los varones no pueden trabajar. Son mujeres «unidas ante la adversidad», que reciben incluso el apoyo de mujeres israelíes de asociaciones pacifistas, con su presencia en los puestos de control del ejército hebreo para evitar acciones de castigo a palestinos.

Desde la Secretaría de la Mujer de CC.OO. de Madrid, sindicato que viene trabajando en apoyo del pueblo palestino desde hace tiempo, se hace hincapié en la pasividad de la comunidad internacional. «Europa está indiferente, lo que supone una forma de hipocresía y de colaboración», denuncia su responsable Pilar Morales, que hace un llamamiento a la unidad del mayor número de asociaciones de mujeres y ciudadanas en general «que presionen para que los gobiernos dejen de mirar para otro lado».

La cadena de mujeres concluyó con la lectura de «peticiones mínimas» a los representantes políticos sobre las relaciones con Israel y Palestina: «ruptura de los acuerdos económicos y culturales de la Unión Europea con el Gobierno israelí; medidas de presión contra el muro (la víspera tenía lugar en suelo palestino una gran manifestación contra el muro levantado por Israel); cese inmediato de todo trato o contrato que favorezca la ofensiva de Israel; promoción y creación por parte de la UE de equipos internacionales de observadoras que tutelen el cumplimiento de los derechos de las mujeres; inmediata puesta en marcha de programas de cooperación con las mujeres palestinas; apoyo a las decisiones e iniciativas de las mujeres palestinas e israelíes que se unen para tejer la paz; y, por último, poner fin a la ocupación de todos los territorios de Palestina». La lectura del comunicado fue saludada con un «Viva la lucha de las mujeres en el mundo. Vivan las mujeres palestinas». Sólo entonces las mujeres separaron sus manos rompiendo la cadena humana por la paz en Palestina.



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