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| 6 de octubre de 2003 |
ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: 3.45 GMT
El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió esta madrugada, con carácter de urgencia, para analizar la situación de Oriente Medio tras el ataque israelí del domingo a Siria. La reunión, que finalmente se celebró a puerta abierta, fue solicitada por los representantes de Siria y Líbano.
Faysal Mekdad, representante del Gobierno sirio, presentó un proyecto de resolución para condenar la acción del gobierno ultraderechista de Ariel Sharon. Tras denunciar la «violación flagrante» de la Carta de Naciones Unidas, Mekdad advirtió a Israel sobre las consecuencias de sus actos y declaró que Siria está dispuesta a «crear una situación que fuerce a Israel a reconsiderar su política». En opinión del diplomático, el bombardeo es «un ejemplo más» de la estrategia de tensión de Ariel Sharon, oculta «bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo». El Gobierno libanés se unió a la petición de la reunión de urgencia después de que «ocho aparatos de combate israelíes» violaran el espacio aéreo libanés en el norte y sur del país. El ataque israelí fue condenado por los principales líderes de Europa occidental y los países árabes, así como por todos los embajadores en el Consejo de Seguridad de la ONU con excepción del estadounidense. La resolución presentada por Siria no podrá ser votada hasta el martes, dado que el reglamento del Consejo de Seguridad impone un plazo de 24 horas entre la presentación de un texto y su votación. Mientras tanto, representantes del régimen de Tel Aviv afirmaron ayer que Israel está dispuesto a atacar objetivos en cualquier país. «No toleraremos la continuación del eje del terrorismo [sic]», declaró Ranán Gissin, portavoz de Ariel Sharon, para añadir que el ataque es «un mensaje a Siria y a Teherán», así como a los líderes de las «organizaciones terroristas» de Gaza. |
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