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| 19 de noviembre del 2003 |
Las barricadas de Bob
Integración Sur / D3E. Miami (EEUU), noviembre del 2003. Fotografía: Claes D3E
Las "Barricadas de Bob" es uno de los tantos ejemplos de los extremos mercantiles que promueve el ALCA. La presencia policial en Miami sigue en aumento, y las barricadas rodean a los edificios y se alinean en las avenidas. Muchas de ellas son de la empresa "Bob's Barricades", la que brinda además un teléfono 1-800 para que todos los interesados en alquilar sus propias vallas le llamen por teléfono. Esas barricadas metálicas están por todos lados, junto a decenas de policías, que hoy comenzaron a exigir ver los documentos de identidad y las acreditaciones, y registran bolsos y carteras. Esos controles llegan a ser cansadores y agobiantes, y siguen en aumento a pesar que hasta el día de hoy no ha tenido lugar ningún incidente. La policía está por todos lados; hoy por la mañana mientras desayunaba, había más de 30 policías haciendo lo mismo en el restaurante del hotel (casi el doble de los huéspedes que estábamos allí en ese momento). De esta manera los controles de seguridad se han colado como un tema central en las conversaciones en Miami. Empleados y comerciantes preguntan una y otra vez si creemos que habrá disturbios. Ese sentimiento de inseguridad se alimento además por la pésima organización del evento, donde las cuestiones de logística y registro se han empantanado en múltiples problemas. Los medios locales juegan su parte en el mismo sentido. La marcha que unos pocos cientos de personas realizan por etapas diarias hacia el centro de Miami, es transmitida y anunciada como una cuenta regresiva hacia una catástrofe. Se ha generado una actitud que apela al temor y el miedo, frente a la cual el antídoto es la policía, los controles, y el privatismo mercantil. Pero buena parte de ese aarato de seguridad está privatizado - a tono con el ALCA. Son privadas no sólo las barricadas de Bob sino también la presencia de empresas de seguridad que trabajan de la mano con la policía estatal. Estas escenas, que a muchos chocarían, son disfrutadas por muchos otros que padecen aquel miedo que sólo la policía puede resolver. Los participantes del foro empresarial disfrutan de esa presencia ya que les brinda un sentimiento de seguridad, y los comerciantes locales posiblemente quisieran todavía más agentes defendiendo cada uno de sus escaparates. Así es que ya lo sabe: si piensa realizar alguna cumbre mundial sobre el comercio o recibir a las autoridades del FMI o el Banco Mundial, no deje de llamar a Bob para tener sus propias barricadas. Hay ofertas. (*) Eduardo Gudynas es analista de información de D3E (Desarrollo, Economía, Ecología, Equidad - América Latina). |
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