Portada Directorio Buscador Álbum Redacción Correo
La insignia
16 de mayo del 2003


¿No le da vergüenza, doctor Menem?


__SUPLEMENTOS__
Crisis en Argentina

Héctor Timerman
Debate. Argentina, mayo del 2003.


Mascullando su bronca, tratando de convocar a viejos fantasmas, el doctor Menem se despidió de la política. Lo hizo destilando el mismo odio que siempre le brota cada vez que es rechazado. Pero lo cierto es que si no abandonaba el miércoles, hubiese sido repudiado por una inmensa mayoría que lo conocía demasiado. En pocos días asume un nuevo gobierno, y con él se producirá también un cambio generacional.


Como siempre ocurre, se conoce lo que termina antes de entender aquello que comienza. El miércoles pasado, hasta Menem aceptó, con su abandono, que sus ideas y su persona lograron unir a dos tercios de los argentinos para truncar su retorno. Todo un logro y, por cierto, más que merecido.

El presidente electo, Néstor Kirchner, lo llamó cobarde y, aparte de calificar a un oponente, comenzó la demorada conducta de llamar a las cosas por su nombre, sin apelar a falsas cortesías.

También Menem fue honesto; se despidió destilando el mismo odio que destila cada vez que es rechazado. Justo él, que fue financiado, según su ex jefe de la SIDE, por Mario Firmenich; justo él, que dice querer evitar las antinomias; justo él cree oportuno acusar de un supuesto montonerismo al doctor Kirchner, quien se opuso al indulto a los jefes montoneros otorgado por el propio doctor Menem.

Aún mascullando su bronca y tratando de convocar a viejos fantasmas, no ha podido evitar que el próximo presidente haya expresado su orgullo de pertenecer a la generación más perseguida de nuestra historia. Y tampoco podrá evitar que asuma el próximo 25 de mayo cuando se cumplan 30 años de la asunción del doctor Héctor Cámpora.

¿También Cámpora fue un traidor? ¿Cuánto falta para que este pretendido dueño de la historia reivindique a José López Rega y a los asesinos de la Triple A como paradigmas del militante peronista? Hasta ayer, el ignorante lector de Sócrates se contentaba con fanfarronear con las máximas de Maquiavelo. Tal vez ahora pretenda castigar nuestra repulsa convirtiéndose en un émulo local del oportunista y alcohólico senador Joseph McCarthy, a quien alguna vez le preguntaron si no tenía vergüenza de lo que estaba haciendo.

Seguramente, comprobar la alegría que produce su ocaso lo impulse a vivir en el pasado. Un pasado terrible que por suerte la sociedad ha podido asimilar e impedir que sea utilizado como una amenaza para el presente. Su intento de sembrar el terror y de descubrir falsas antinomias reafirman su propia decadencia. Ni siquiera son graves; tan sólo patéticas.

Sin embargo, tiene razón el doctor Menem cuando asegura que el presidente electo es desconocido por muchos de sus votantes, y que lo eligieron para, principalmente, derrotar el retorno menemista. ¿De qué se alegra? Si no abandonaba la segunda vuelta, hubiese sido repudiado por una inmensa mayoría que a él sí lo conocía demasiado.

En pocos días asume un nuevo gobierno, pero también se producirá un cambio generacional. El presidente y los principales referentes de la oposición llegan para reemplazar a quienes condujeron el país desde el fin de la dictadura.

Conocemos lo que se termina. En veinte años de democracia la sociedad se ha empobrecido, el país se endeudó inútilmente, y la mayoría de los ciudadanos han visto conculcados sus derechos sociales.

Y, sin embargo, ante cada fracaso la gente ha ratificado su vocación democrática. Y en cada oportunidad ha elegido el voto como único instrumento para manifestar su voluntad. No es poco para comenzar a pensar un país diferente. Un mejor país. Con esta Argentina y, ahora sin la perturbadora presencia de Carlos Menem, se encontrará Kirchner. Pero también Ricardo López Murphy y Elisa Carrió. Esperemos que estén a la altura de las circunstancias. Las mismas que despreció el doctor Menem.



Portada | Iberoamérica | Internacional | Derechos Humanos | Cultura | Ecología | Economía | Sociedad Ciencia y tecnología | Diálogos | Especiales | Álbum | Cartas | Directorio | Redacción