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La insignia
4 de mayo del 2003


A favor de un tribunal internacional
de arbitraje de deuda soberana (TIADS) (IV)


__SUPLEMENTOS__
Londres + 50

Óscar Ugarteche y Alberto Acosta
La Insignia, mayo del 2003.


D. Los pesqueros noruegos en Ecuador:
Un caso de abuso de la cooperación bilateral
(14)

La Flota Bananera Ecuatoriana se constituyó en 1968, como una compañía de economía mixta con la participación mayoritaria del Gobierno Ecuatoriano (99%), hasta su liquidación en 1987. Sin embargo, en el registro comercial consta como sociedad anónima.

A finales de la década de los 70, realiza la compra de 4 barcos mediante contratos celebrados con el astillero noruego DRAMMEN SLIP AND VERKSTED, de Dramen, Noruega. Flota Bananera Ecuatoriana celebra los contratos de compra-venta ratificando su situación legal como sociedad anónima. El contrato de compra-venta por los barcos frigoríficos Río Esmeraldas y Río Chone fue celebrado el 19 de abril de 1978, mientras que el 30 de enero de 1979 se celebró el contrato de compra-venta de los barcos Río Babahoyo y Paquisha. Los préstamos se consideraron "crédito comercial", y el Estado ecuatoriano avaló la operación de compra como garante de la Flota Bananera Ecuatoriana (FBE) frente al Instituto Noruego de Garantía de Crédito para la Exportación (Guarantee Institute for Export Credits - GIEK) y el EKSPORFINANS A/S

Entre 1980 y 1985 Flota Bananera Ecuatoriana pagó por los préstamos adquiridos el valor de 20,53 millones de dólares.

A partir de 1985, Flota Bananera Ecuatoriana entró en proceso de liquidación, habiendo cesado los pagos a los acreedores noruegos desde 1983.

En 1987, Transnave adquiere formalmente los barcos transfiriéndose los créditos y suscribiéndose la firma de un nuevo contrato entre el Estado Ecuatoriano, Transnave y GIEK para refinanciar la deuda de FBE con éste último, de tal forma que se levante la hipoteca que tiene GIEK sobre los barcos a su favor.

Sin embargo, la compra-venta de los barcos implicó la transferencia de las deudas existentes aún entre FBE y los acreedores (Club de París y GIEK) al Estado Ecuatoriano y a Transnave. La deuda con el Club de París representa los montos refinanciados dentro de los acuerdos con el Club de París. Mientras que la deuda con el GIEK representa la deuda que aún no se había vencido a la fecha de venta de los barcos y que por tanto no estaba incluida en ningún acuerdo con el Club de París.

Las deudas que se transfirieron a Transnave y al Estado se resumen en la siguiente tabla:

Es decir, GIEK canceló la deuda inicial de 26,5 millones de dólares con FBE, pero realizó otro préstamo por 17,5 millones con el Estado Ecuatoriano y con Transnave, por lo que la condonación de la deuda fue de 9 millones de dólares realmente.

La venta de los 4 barcos a Transnave fue por 12 millones de dólaers; sin embargo debido a que FBE adeudaba a Transnave la suma de 7.222.988,80, por la operación de los barcos (período 1985-1987) y lo cual se imputó como parte de pago por la compra de los cuatro buques, Transnave solo debía pagar 4.777.011,20.

Una vez aprobado el préstamo con GIEK para el financiamiento de la compra de los 4 barcos, se suscribió el contrato de compraventa, con fecha 18 de julio de 1988, entre Flota Bananera Ecuatoriana S.A. en liquidación y Transportes Navieros Ecuatorianos (Transnave) por el valor de 12 millones de dólares según Escritura Pública otorgada ante el otario vigésimo segundo del cantón Quito.

Ambos préstamos se cancelaron en su totalidad, además de 5.372.410 dólares por concepto de intereses y comisiones que paga el Estado ecuatoriano. Sin embargo, hay que aclarar que el Estado ecuatoriano asumió una deuda de 12.722.988,80 de dólares por ser accionista de Transnave, además de las deudas con el Club de París. Por tanto, hasta esa fecha, la deuda del Gobierno Ecuatoriano en el marco de las negociaciones del Club de París ascendía a:

Según información proporcionada por el Ministerio de Economía y Finanzas, al 31 de octubre del 2001, la deuda del Ecuador con el Club de París se encuentra en el siguiente estado:

A pesar de haber pagado 14 millones de dólares por concepto de vencimientos, intereses de mora y comisiones al Club de París (15), según información proporcionada por la Comisión Renegociadora de la Deuda Externa, al 31 de marzo del 2001, la deuda del Ecuador con el Club de París es de 49,6 millones de dólares. Es decir, que si tenemos en cuenta lo pagado y lo que falta por pagar, 63,6 millones, la deuda inicial de 13,6 millones se incrementó en 470%; o, que la deuda se incrementó en casi 5 veces su valor inicial, deuda que por otra parte no debió ser asumida por el Estado ecuatoriano (16).

Los 4 barcos fueron utilizados por Transnave hasta su liquidación en 1996, momento en el cual son vendidos. El uso asignado a estas naves y los beneficios generados durante el período comprendido entre 1987 y 1996, se desconoce, al igual que el valor en el que fueron vendidas y el paradero final de estos barcos.

Los préstamos suscritos en 1988, por valor de 17,5 millones de dólares, entre el Gobierno Ecuatoriano, Transnave y GIEK, fueron cancelados en su totalidad.

. Un intento de renegociar la deuda con Noruega (como parte del acuerdo con el Club de París VIII, de septiembre del 2000) y la posibilidad de realizar un canje de deuda, se realizó el 20 de marzo del 2001, cuando el representante del Ministro Noruego de Relaciones Exteriores, señor Tom Tjomsland, vino a Ecuador. Este intento se frustró con la negativa del Congreso de la República de elevar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 14%, condición impuesta dentro del Acuerdo con el FMI.

El 20 de julio de 2001, el Ministro Noruego de Relaciones Exteriores declaró a la prensa que ellos podrían extender la Estrategia Noruega de Alivio a la Deuda (17), de condonación y canjes de deuda, para incluir algunos países de medianos ingresos altamente endeudados y con alto porcentaje de pobreza; entre los cuales está incluido el Ecuador. Esta Estrategia Noruega se basa en los límites determinados en el Club de París, en donde se especifica que los países sujetos a condonación de deuda son los países de menores ingresos altamente endeudados. Por tanto, para el caso del Ecuador sólo se contemplaría un canje de deuda, mas no una condonación.

En 2001, el Ministro para el Desarrollo, señor Hilde F. Jonson, calificó a esta campaña como una "vergüenza" para Noruega. Evaluaciones realizadas por el Parlamento Noruego (St. Meld. nr25) concluyeron que este tipo de combinaciones de "ayuda" y de subsidios para cierta industria noruega en particular fueron maliciosos. También, la actual Ministra de Desarrollo Internacional, señora Anne Kristin Sydnes, recientemente dijo en la radio que ella "nunca la apoyó".

Debido a que se considera que esta deuda es "vergonzosa" para Noruega, representantes del Ministerio Noruego de Relaciones Exteriores expresaron que esta deuda debía cancelarse y que se podría llegar a un acuerdo dentro del sistema preestablecido de canjes (18).

Actualmente, existe una presión de la sociedad civil noruega, a través de la Campaña Noruega para la cancelación de la Deuda (SLUG), demandando al Gobierno Noruego la inmediata cancelación del 100% de todas las deudas que tienen sus orígenes en la Campaña de Exportación Naviera, que incluye al Ecuador, puesto que la deuda es ilegítima, al haber actuado el acreedor (Noruega) de manera ilegítima, y los propósitos de estos préstamos NO eran incrementar el bienestar de la sociedad ecuatoriana.


D. Algunas conclusiones

La corrupción es un abuso de poder en beneficio individual o de grupo, sea en el ámbito económico, político, social o cultural, tanto en el campo público como en el privado. En definitiva, no sólo cabe buscar actos reñidos con la ley o que conduzcan al aprovechamiento ilícito de recursos del sector público por parte de particulares para descubrir la corrupción.

Reconociendo las dificultades para individualizar las variables y complejas responsabilidades existentes, pues éstas son sistémicas, hay que tener presente que el análisis de la situación no puede realizarse al margen de la acción de los agentes que han participado en ella, tal como recomienda Amartya Sen, Premio Nobel de Economía de 1998. Análisis que, sin embargo, conduce a dilucidar el problema desde una perspectiva global y no desde una simple sumatoria de situaciones individuales.

El reciente caso argentino uno pone en evidencia la complejidad de la corrupción y las deudas odiosas. Entre 1998 y el año 2001, Argentina emitió bonos en el mercado de Nueva York con el visto bueno del FMI para mantener estable el tipo de cambio. Era evidente que el tipo de cambio era insostenible porque su principal socio comercial, Brasil, había devaluado 50%. No obstante, el FMI aprobó mantener el tipo de cambio estable y dio luz verde a los créditos nuevos. La emisión de bonos nuevos por un lado redujo la deuda en bonos Brady y por otro aumentó la deuda en nuevos bonos de plazos más cortos y tasas de interés más altas. Se omitió decirle a los compradores la precariedad de la situación económica del país y se permitió que se mantuviera un tipo de cambio artificial 3,6 veces mas alto que el real, durante cuatro años. ¿No tiene acaso el FMI ninguna responsabilidad en estas operaciones al darles la luz verde? Por otro lado, la deuda externa original de la Argentina que derivan de la década del 70 fueron declarados contratos ilegales luego del juicio que Alejandro Olmos le siguiera al estado Argentino. (Olmos, 1995) Este enjuició al Estado Argentino por reconocer deudas que eran de YPF pero cuyos fondos fueron desviados al Tesoro Público. Los bancos internacionales sabiendo que el dinero estaba destinado al Tesoro Público le prestaban al gobierno argentino a través de YPF porque esta ofrecía las garantías de sus operaciones petroleras. La empresa luego transfería los recursos internamente al Tesoro, quedándose la empresa sin el dinero pero con la deuda. La ilegalidad de esta operación de triangulación crediticia fue sancionada por la Corte Suprema argentina el año 2000 luego de un juicio iniciado en 1984.

Visto así el problema, hay que tener conciencia que "el envolvimiento de los países en desarrollo en ese proceso (de endeudamiento) fue posibilitado, obviamente, por los bancos internacionales, que concedían los préstamos, endosados por el FMI, que acompañaba y evaluaba, anualmente, las economías de sus miembros, y estimulado por los gobiernos de los países acreedores, que dieron apoyo político a la estrategia de crecimiento económico con financiamiento externo. Se torna evidente, desde esta perspectiva, que la crisis de la deuda externa del Tercer Mundo engloba la corresponsabilidad de los deudores y de los acreedores", tal como lo manifestara en 1987 el entonces senador brasileño Fernando Henrique Cardoso y como se acordara en la Comisión de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas ese mismo año (19).

No existe ningún tribunal internacional donde se ventilen estos casos ni un código jurídico con qué hacerlo. Por todas estas razones es preciso proponer la creación de un código financiero internacional que elimine los paraísos financieros y que sirvan de reglas universales para todos los acreedores y deudores. Igualmente es preciso agregar al código penal internacional jurisprudencia sobre delitos económicos y financieros que hoy día quedan en el campo de lo poco ético porque no se ha escrito la jurisprudencia aún. El castigo debe recaer sobre los responsables de haberlos cometido y los créditos teñidos de esto deben ser anulados, como es el principio de la ley anticorrupción de 1977 de los Estados Unidos. Debe de existir un tribunal internacional de arbitraje que revise los créditos y certifique la validez o invalidez de los mismos con los elementos explicados. Esta es finalmente la forma en que estas otras deudas odiosas pueden ser revisadas y anuladas.


Notas

(14) (14) Tomado textualmente del informe de investigación entregado al Ministerio de Economía y Finanzas sobre la deuda externa ecuatoriana con el gobierno de Noruega por la Comisión de Control Cívico de la Corrupción de Ecuador.
(15) Según documentos y memorandums contenidos en las carpetas del Banco Central del Ecuador (BCE) entre 1985 y 2000.
(16) Algo similar a la "sucretización" de la deuda externa privada, asumida indiscriminadamente por el Estado ecuatoriano, durante el gobierno de Oswaldo Hurtado Larrea (1981-1984).
(17) Encuentre todo el plan en inglés en:
htto://odin.dep.no/ud/engelsk/publ/handlingsplaner/032005-990526/index-dok000-b-n-a.html
(18) En reunión con SLUG el 5 de septiembre del 2001
(19) Téngase presente que los países más ricos, a la cabeza los EEUU, que se benefician de la crisis de deuda externa, son también corresponsables de la misma en la medida que alentaron la irresponsabilidad moral de los prestamistas con sus políticas económicas y en particular en los años setenta cuando no pudieron reciclar los petrodólares. Sobre este particular existe una amplia literatura, véase por ejemplo un trabajo reciente de Martín Acosta T. (2003).



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