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| 3 de julio del 2003 |
Russell Mokhiber y Robert Weissman (*)
Traducción para La insignia: Berna Wang
Cuando millones de dólares de las empresas lo impregnan todo desde el Congreso hasta el Smithsonian, poco es lo que queda intacto. Desde Conservación de la Naturaleza hasta la Liga Nacional de Consumidores, el efectivo empresarial fluye y muchos grupos de interés público nadan en él. Ni siquiera las Panteras Grises, ese venerable grupo de interés público fundado por Maggie Kuhn para luchar por los derechos de los mayores contra los goliats de las empresas, puede permanecer seco por mucho tiempo. También ellos están empapados.
A principios de mes, las Panteras Grises publicaron anuncios a toda página en diarios de todo el país pidiendo que las autoridades federales dejaran de conceder contratos federales a MCI WorldCom, autor de uno de los mayores fraudes empresariales de la historia. Sobre la imagen de dos ciudadanos mayores angustiados, el anuncio grita: «Washington no debería recompensar a los delincuentes empresariales como MCI WorldCom con nuevos y gigantescos contratos con el gobierno.» El gobierno federal había anunciado a principios de año que iba a conceder a MCI WorldCom un contrato multimillonario para construir una red inalámbrica en Irak. Al pie del anuncio, en letra pequeña, se lee: «Anuncio pagado por Panteras Grises». En realidad, los 200.000 dólares que gastaron las Panteras Grises para publicar los anuncios en la prensa fueron recaudados por Issue Dynamics Inc., una consultoría con sede en Washington D.C. que representa a las «Baby Bells» en su lucha contra WorldCom y especializada en «salvar distancias entre la industria y los grupos de consumidores en asuntos de política pública». Los anuncios se publicaron en el Washington Post, el Washington Times, el Orlando Sentinel, Roll Call, The Hill, el St. Petersburg Times, y el Ft. Lauderdale Sun Sentinel, entre otros diarios. En los últimos dos años aproximadamente, Issue Dynamics ha desempeñado un papel fundamental en la conversión de la Liga Nacional de Consumidores de grupo de consumidores a grupo pantalla empresarial. Y el año pasado, Sam Simon, fundador y presidente de Issue Dynamics, fue nombrado presidente de la junta directiva de la Liga Nacional de Consumidores. Uno de los principales clientes de Issue Dynamics es Verizon Communications, que ha lanzado una campaña para asegurarse de que MCI WorldCom no sale de la quiebra. «MCI WorldCom cometió el mayor fraude empresarial de la historia de Estados Unidos, provocando 175.000 millones de dólares de pérdidas para accionistas individuales y fondos de pensiones --dice el anuncio de las Panteras Grises--. Peligraron las pensiones de jubilación de miles y miles de mayores. La reacción del gobierno de Estados Unidos ante el fraude de MCI WorldCom ha sido tan escandalosa como el propio delito.» El anuncio imita los argumentos expuestos en una carta de cinco páginas que escribió la semana pasada el asesor general de Verizon, William Barr, al presidente de la Comisión de Bolsa y Valores, William Donaldson. En la carta, Barr acusa: «la respuesta de la Comisión de Bolsa y Valores a los delitos de WorldCom --el mayor fraude empresarial de la historia-- ha sido hasta la fecha sumamente inadecuada y básicamente mal orientada.» Las Panteras Grises son una pequeña organización que tiene tres personas en plantilla y un presupuesto de «unos cientos de miles de dólares», según Will Thomas, director del proyecto de responsabilidad empresarial de la organización. Thomas afirma que las Panteras obtienen «cero financiación de las empresas», aunque después reconoció que los 200.000 dólares que costó publicar los anuncios en la prensa fueron donados por Issue Dynamics. Thomas declara que las Panteras han aceptado en otras ocasiones dinero de empresas para operaciones, incluidos 25.000 dólares de AT&T en 1999 y 5.000 dólares de SBC Communications en el 2001, pero nada más desde esa fecha. El director ejecutivo de las Panteras Grises, Tim Fuller, defiende la práctica de aceptar dinero de las empresas para poner anuncios contra la delincuencia empresarial. «No sé de dónde procede el presupuesto de IDI --dice Fuller--. Pero no tengo ninguna objeción a utilizar al enemigo para derrotarlo. Puede que Verizon obtenga algún beneficio de esto, pero también podría cambiar su conducta.» Fuller dice que no importa de dónde viene el dinero siempre que sirva para propugnar la reforma en las empresas. «Me interesa más que se hagan cambios reales en la cultura empresarial», dice. Pero John Stauber, director ejecutivo de Madison, Centro para los Medios de Comunicación y la Democracia con sede en Wisconsin, dice que si eso es así, las Panteras Grises deberían decir públicamente de dónde llegó el dinero para los anuncios. «Bueno, si no importa, ¿por qué no revelarlo? --dice Stauber--. Pongamos todas las cartas sobre la mesa, seamos transparentes, dejemos claro quién paga la factura. Es absolutamente esencial que haya transparencia. Si los llamados grupos de interés público o sin ánimo de lucro están aceptando dinero de las empresas, pónganlo sobre la mesa.» Stauber dice que Issue Dynamics «es uno de los actores más destacados que ayudan a las empresas a encontrar grupos de interés público que aceptarán dinero de las empresas y servirán de pantalla para luchar por sus causas.» «Todas las empresas de relaciones públicas buscan a los perfectos expertos ajenos al sector que transmitirán el mensaje de su cliente --dice--. Si las «Baby Bells» pusieran esos anuncios, parecería que una empresa está luchando contra un competidor. La táctica ideal de las relaciones públicas es encontrar una figura u organización de interés público con credibilidad y poner el mensaje de la empresa en su boca.» «Eso es lo que al parecer está pasando con las Panteras Grises», dice.
(*) Russell Mokhiber es editor de Corporate Crime Reporter, con sede en Washington D.C. Robert Weissman es editor de Multinational Monitor, con sede en Washington, D.C. Ambos son coautores de Corporate Predators: The Hunt for MegaProfits and the Attack on Democracy (Monroe, Maine, Common Courage Press, 1999).
(c) Russell Mokhiber y Robert Weissman |
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