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La insignia
19 de octubre del 2002


Baby Bush en su mundo enmarañado


__Especial__
EEUU en guerra
Vicky Peláez
La Insignia. EEUU, octubre del 2002.



En política no hay casualidades; por eso el llamado a paro nacional en Venezuela para finales de este mes no es mera coincidencia. Los empresarios oligarcas de ese país, creen que mientras EEUU ataque Irak nadie prestará atención al golpe militar que se está gestando para sacar del poder a Hugo Chávez, quien debe salir antes que Luiz Inacio "Lula" da Silva gane las elecciones en Brasil y se forme así una dupla "demoniaca" que de ninguna manera les conviene a las grandes transnacionales del petróleo.

El año pasado, Chávez propuso al Brasil unir sus industrias petroleras para fusionar la compañía estatal Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PVDSA) con Petróleos de Brasil (PETROBRAS) para fortalecer el MERCOSUR y la capacidad energética del continente latinoamericano. Para Chávez esta es la única forma de sobrevivir al Area del Libre Comercio en América (ALCA) que EEUU quiere imponer a sangre y fuego para el año 2005. Chávez sueña con unirse también al Pacto Andino y a la Asociación de Estados del Caribe para poder contrarrestar al ALCA.

Esta iniciativa aumentó más el odio estadounidense contra el presidente venezolano, pero tras el fracaso del golpe de abril se ha dado cuenta que no tiene a mano una figura para reemplazar a Chávez. Las 47 horas de la toma del poder mostró que Pedro Carmona y sus FEDECAMARAS no tienen ni tendrán el liderazgo. Los nuevos líderes que llaman a huelga, aunque muevan a cientos de miles de la masa privilegiada, tampoco serán seguidos por la población pobre que llega a un 80 por ciento en ese país. La "mega marcha" organizada por la Confederación de Trabajadores, esperaba un pronunciamiento militar que nunca llegó, porque nadie de la "cachucha" se atreve a pasarse a las filas de los ricos; inclusive los sindicatos del transporte, una parte de los petroleros y siderúrgicos no marcharon y se pronunciaron contra el futuro paro del que todo parece indicar, será un fracaso porque los hilos que están moviendo todo no lo ha decidido todavía. "El huevo no está cocido aún".

La idea de los golpistas de abril de privatizar el petróleo venezolano, tal como implantó a los minutos de tomar el poder la Junta Militar-Civil, no es de agrado de la mayoría. Después del fallido golpe se supo que se trataba de evitar a toda costa que la nueva Constitución revise los contratos de hace 60 años con las petroleras estadounidenses, que pagaban regalías ridículas del uno por ciento y casi sin pagar impuestos, leyes que habían hecho multimillonarios a personajes como Gustavo Cisneros, Luis Giusti y otros que se dan el lujo de ser del entorno de "Daddy Bush" y su hoy "baby presidente". Pedro Carmona tomó el poder y decidió ipso facto vender PDVSA a la compañía de EEUU vinculada al presidente Bush, la Harken Energy Corporation.

Igualmente, toda producción petrolera destinada solamente a EEUU pues inmediatamente prohibió el suministro a Cuba y paralizó todo lo actuado por Chávez. También determinó vender los 13 mil grifos CITGO venezolanos en EEUU, a Gustavo Cisneros propietario del DIRECT TV, Coca Cola, Televisa, Venevisión etc etc, cuyo imperio llega desde Alaska a la Patagonia.. La náusea cundió por el país, al descubrirse todo esto, entre ellos el haber puesto como ministro de relaciones exteriores a un miembro activo del Opus Dei. A pesar de que los grandes medios, impulsores del golpe, acallaron todo, se supo de los planes fallidos por las miles de emisoras de radio que Chávez instaló en todos los barrios pobres del país. Estos dieron a conocer que el real financista del golpe era el empresario venezolano Isaac Pérez Recau para quien Carmona trabajó en la petrolera Veneco.

La Confederación de Trabajadores, dirigido por Carlos Ortega, principal impulsor del paro que se avecina, es simplemente una afiliada de la federación de trabajadores estadounidenses AFL-Cio que ya estuvo activa en el fracasado golpe, "dictando conferencias" y "capacitando a los trabajadores". Esta organización de la que se dice es el brazo de la CIA y del departamento de Estado por su participación en casi todos los golpes de estado en el mundo durante la guerra fría . Se la puede encontrar en Polonia con Lech Walesa, en Chile en la caída de Allende, con los mineros de la URSS, etc.

Que la AFL-Cio en su último periódico haya condenado el golpe y haya señalado a los medios de comunicación venezolanos como causantes de la desestabilización en ese país, y también que Chávez haya ofrecido a EEUU un nuevo tratado de suministro ininterrumpido de petróleo por 20 años, aleja las posibilidades de que el paro nacional cumpla su cometido. Los de la cachucha no tienen el visto bueno para el golpe militar en las condiciones actuales. Pero las petroleras están que arden; quieren ser las poseedoras del "cuerno de la abundancia" y no compartir ni un céntimo, como históricamente han hecho. Phillips Petroleum, Exxon Movil, Chevron Texaco y Continental Petroleum, no pararán en su empeño.

Venezuela, con un millón 700 mil barriles diarios, es el tercer abastecedor de petróleo refinado en el mundo hacia EEUU, después de Arabia Saudita y Canadá. Esto y que la gente se levante en luchas internas de gran magnitud (ya existen movimientos revolucionarios clandestinos como el CARAPACA) no le conviene a EEUU, que quiere aventurarse a una invasión a Irak. La lucha interna solamente paralizaría los envíos vitales de petróleo que necesita.

En este momento, lo que les conviene a las petroleras no le conviene a EEUU. Un lío en Venezuela no está en sus planes todavía, pero tampoco querrá perder lo ganado en Argentina ni permitir que Chávez busque ayuda en Luiz Inacio "Lula" da Silva, cuyo triunfo es casi seguro si no le sucede nada fuera de lo común: un accidente, por ejemplo. Pero todo puede pasar en este supermercado del señor.



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