| Portada | Directorio | Buscador | Álbum | Redacción | Correo |
|
|
|
| 13 de diciembre del 2002 |
La Insignia. Uruguay, diciembre del 2002.
Bush quiere que lo quieran. Y lo que más quiere es que lo quieran los musulmanes. El tipo pretende que después de bombardearlos, los musulmanes salgan arrastrándose entre los escombros de sus casas diciendo I love you, Bush, I love you.
Todo esto arranca de aquella tierna e inocente pregunta "¿Por qué nos odian?", que hiciera frente al Congreso después de los atentados a las torres, en una clara demostración de su proverbial desubicación. Ya que si la pregunta la hubiera hecho para acá abajo, tendría millones y millones de respuestas amasadas durante decenas de años. Una reciente encuesta demostró que el sentimiento antiestadounidense ha crecido en todo el mundo desde el 11 de septiembre del 2001, incluso en los países de la OTAN. En las sociedades musulmanas, más del 50% piensa que EEUU quiere exterminarlos. Pues bien, ¿qué hace Bush frente a este panorama? Propone la mágica solución yanqui: una campaña publicitaria. Charlotte Beers, publicista contratada por Bush, realizó un profundo y esclarecedor estudio social, político y filosófico descubrió y el por qué de ese odio: "EEUU no ha influido lo suficiente en las audiencias extranjeras". Por tanto, se realizaron documentales pro EEUU para difundir en la televisión árabe y compraron emisoras de radio FM que se escuchan en Afganistán, Jordania, Irak, Líbano, Siria, etc, donde esperan que la mezcla de artistas estadounidenses cantando éxitos árabes, haga que los jóvenes musulmanes olviden que son huérfanos por culpa de EEUU. Dicen que en Washington han desaparecido los hamsters, porque está prohibido tener un coeficiente de inteligencia superior al del presidente. Contrapublicidad: EEUU acaba de afirmar que incluso esta dispuesto a usar armas nucleares contra Irak. Ya autorizó el uso de minas antipersona que matan y hieren 20.000 personas al año. El 80%, civiles; y una tercera parte, niños. |
|||