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| 25 de septiembre del 2001 |
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Ataque a Estados Unidos El camino a la Tercera Guerra Mundial (I)
Naief Yehya
El fin del mundo feliz
Hace menos de un año Estados Unidos vivía en el mejor de los mundos posibles, en una era de prodigios que avanzaba orgullosa, montada en la riqueza generada por la nueva economía. Hoy, la burbuja de la opulencia digital ha estallado, estamos sumergidos en un tiempo de paranoia y recesión, nos encontramos al borde de una guerra y, además, las torres gemelas han dejado de existir. Hasta antes del 11 de septiembre, el problema más grave de Bush era tratar de justificar cómo la economía había pasado de uno de sus períodos de mayor crecimiento y bienestar a una precipitada crisis y una inminente recesión. Tras el atroz ataque en contra del World Trade Center y el Pentágono, esos problemas han cedido su lugar a nuevos juegos de guerra y a la fantasía de "erradicar el terrorismo de raíz". Aproximadamente diecinueve hombres de origen árabe secuestraron cuatro aviones comerciales y los estrellaron en un ataque que puso en evidencia la debilidad de la principal potencia del mundo para defender su territorio. La reacción inmediata fue una declaración de guerra en contra de los culpables y de toda nación involucrada en albergar, promover o permitir el terrorismo. El primer sospechoso fue obviamente el militante islámico Ossama Bin Laden. Contratista, legionario y enemigo número uno de EUA Todas las evidencias del infame ataque encontradas hasta ahora parecen apuntar hacia Bin Laden. Pero tal información debe ser puesta en tela de juicio debido a que este personaje ha sido envuelto en mitos y desinformación. El periodista Chris Blackhurst, del diario británico The Independent, ha tenido acceso sin precedente a archivos y a conocidos del saudita nacido en 1957, el séptimo hijo de cincuenta y cuatro de Mohamed Awad, un yemenita que tuvo treinta esposas (la madre de Ossama era siria) y que emigró a Arabia Saudita para trabajar como cargador. Cuando Awad murió en 1970 era el dueño de la principal empresa constructora saudi y fungía como ministro de obras públicas del reino. Ossama visitó a los refugiados afganos en Pakistán en 1979 y su vida dio un giro, regresó a la región varias veces para llevar todo tipo de ayuda para los mujahedines que luchaban contra la urss. Entre 1984 y 1989 Bin Laden enfrentó numerosas veces a las tropas soviéticas y fue creándose una imagen de héroe debido a que sobrevivió numerosas batallas, ataques, bombardeos, intentos de secuestro y de asesinato. Blackhurst no es el primero en decir que es falsa la afirmación de que Bin Laden recibía financiamiento de la cia. La agencia estaba involucrada con otros grupos de mujahedines pero no con él ni con su organización, Al Qa'edah, o La Base, la cual comenzó como una casa de huéspedes en la ciudad fronteriza de Peshawar, donde se reunían los guerreros de su legión extranjera islámica. Un nuevo enemigo Cuando los soviéticos se retiraron derrotados, Afganistán quedó hundido en una cruel guerra civil y Bin Laden volvió al reino saudita. Poco después descubrió las intenciones de Saddam Hussein de invadir Kuwait y quiso enfrentar al dictador iraquí. Pero la realeza saudita y kuwaití rechazaron su oferta y en cambio aceptaron (aunque quizás tampoco tuvieron alternativa) la ayuda estadunidense que a la vez implicó la presencia permanente de esas tropas en la península arábiga. Bin Laden se sintió traicionado, además de que los saudíes comenzaron a considerarlo peligroso, por lo que debió salir del reino. Viajó a Sudán, donde emprendió varias construcciones monumentales. Durante ese tiempo hubo varios atentados terroristas en Riyadh y otras ciudades saudíes de los cuales fue culpado. Hasta entonces Bin Laden se había financiado con su fortuna personal, así como con el dinero que recaudaba de otros millonarios sauditas que simpatizaban con su causa. Pero al perder la nacionalidad saudi y ser rechazado por su familia, buena parte de su fortuna quedó fuera de su alcance y sus patrocinadores le dieron la espalda. Sus fondos ahora no deben exceder un par de millones de dólares. Los sauditas presionaron a Sudán y Ossama fue expulsado, por lo que emigró al único país donde aún era bienvenido, Afganistán, donde el talibán dominaba casi todo el país y le estaba muy agradecido por su ayuda en la guerra contra la urss. Una vez ahí, Bin Laden emitió su fatwa o condena en contra de Estados Unidos, para lo que convocó a una fuerza panislámica. Entonces tuvo lugar una serie de atentados: la bomba de 1993 en las torres gemelas, la destrucción de las torres Khobar del ejército estadunidense en Arabia Saudita, los autos bomba en contra de embajadas estadunidenses en África y el atentado en contra del acorazado Cole en aguas yemenitas, entre otros, de los cuales fue señalado como responsable directo o indirecto. Los círculos de su influencia Podemos especular que la influencia de Bin Laden se divide en tres círculos concéntricos: sus fuerzas inmediatas, que deben ser unas cuantas centenas en Afganistán, un grupo más extenso de militantes inspirados por él distribuidos por el mundo, y una masa importante de admiradores no activos en el mundo islámico que pueden ser cientos de miles. El 16 de septiembre, Bin Laden declaró a un periódico palestino que aunque aplaudía el ataque, él no había sido responsable. Sea esto cierto o no, podemos imaginar que el ataque pudo provenir del segundo grupo de sus seguidores. |
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