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21 de septiembre del 2001


Ataque a Estados Unidos

El éxodo afgano


Jun Rail


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Especial

Ataque a
Estados Unidos

 

Según Amnistía Internacional, la amenaza de una agresión militar estadounidense contra Afganistán ha llevado a decenas de miles de personas a abandonar sus hogares, particularmente en las principales ciudades. La organización considera muy probable que se produzca próximamente un éxodo masivo de afganos, pues ya se dice que una cuarta parte aproximadamente de la población de Kabul y la mitad de la población de la provincia meridional afgana de Kandahar, cuartel general de los talibanes, han evacuado la zona. Los refugiados intentarán primeramente dirigirse a Pakistán y a Irán.

Por otro lado, las autoridades paquistaníes han anunciado que han cerrado la frontera a los afganos que no posean documentación para viajar. Ni que decir tiene que para muchos afganos es prácticamente imposible obtener documentos de viaje y visados para Pakistán. Sí se permite la entrada de los que tienen medios económicos para pagar un sustancial soborno. Esto excluye a miles de afganos que huyen en busca de seguridad, que de ninguna manera pueden «pagarse la salida» de su país con sobornos. La frontera con Irán también ha sido cerrada. Lo que deja a la población afgana sin ningún lugar seguro a donde huir.

Amnistía Internacional afirma que hay que exhortar a los países vecinos a abrir sus fronteras y permitir la entrada de los refugiados afganos. Al mismo tiempo, debe pedirse encarecidamente a la comunidad internacional que proporcione suficientes recursos a los países de la región para acoger al flujo de refugiados. Pakistán e Irán se han quejado porque no disponen de suficientes recursos para hacerlo. La comunidad internacional debe tomarse muy en serio la situación y responder a ella sin dilación.

La amenaza de una agresión militar ha forzado a las Naciones Unidas y otras agencias de ayuda humanitaria que trabajaban en Afganistán a ordenar la retirada de su personal precisamente en estos momentos, cuando más se precisa su ayuda. Esta retirada, subraya AI, se produce cuando Afganistán se enfrenta a una crisis humanitaria cada vez más intensa. La incesante guerra civil y la prolongada sequía han dejado al parecer a seis millones de personas desesperadamente necesitadas de ayuda, y la población de desplazados internos asciende ya unas 900.000 personas. La retirada de las agencias ha intensificado una crisis humanitaria ya desastrosa.

En cuanto a una posible intervención armada y a las medidas que Amnistía Internacional considera oportuno adoptar antes de que se produzca, el portavoz de la organización ha declarado que el propio Consejo de Seguridad ya ha indicado qué otras medidas se pueden considerar, entre ellas las que se enumeran en su Resolución 1333 del año 2000. Esta resolución se adoptó tras los atentados con explosivos de 1998 contra embajadas estadounidenses, hechos por los que un tribunal estadounidense ya dictó en su día auto de acusación contra Usama bin Laden. La resolución del Consejo de Seguridad, adoptada el 19 de diciembre del 2000, exige la entrega de «Usama bin Laden a las autoridades competentes de un país donde haya sido objeto de un auto de acusación, a las autoridades competentes de un país desde el cual haya de ser devuelto al primero o a las autoridades competentes de un país donde haya de ser detenido y debidamente enjuiciado».



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